4 pequeños cambios para mejorar tu futuro

Vemos muy a menudo en la clínica pacientes con muchas caries, encías inflamadas y los dientes muy apiñados. También lo vemos muchísimo en niños pequeños. Está claro que hay algo que no funciona.

Los dentistas clásicos siempre se han enfocado en el tema del cepillado y en tapar caries y curar, cuando nos tendríamos que fijar más en prevenir. La mejor manera de prevenir es cambiar lo que comemos. Este es el secreto:

Tu dieta tiene el poder de prevenir los problemas dentales y, por tanto, los del resto de tu cuerpo.

Ya que, los mismos problemas que hacen enfermar tus dientes, también hacen enfermar al resto de tu cuerpo.

Para ponerte un ejemplo: Si el coche no funciona, no lo lavas para arreglarlo, no lo llevas al planchista para que pinte el golpe que le has dado, sino lo que haces es llevarlo al mecánico y que lo miren por dentro para que vuelva a funcionar. Pues con tu salud igual.

Si hacemos un pequeño repaso a la historia, podemos ver que en momias o restos humanos antiguos no había caries, ni tenían los dientes apiñados, ni tenían problemas de espacio para las muelas del juicio. ¿Cuántas personas hay ahora que le quepan todos los dientes rectos en la boca y no tengan ni caries ni encías inflamadas? La verdad es que muy poca.

Todos nuestros problemas dentales empezaron hace unos 200 años, cuando empezó la revolución industrial. Es cuando hubo el cambio más profundo en nuestra dieta y cuando aparecieron más bocas con problemas dentales. Las harinas blancas, el azúcar refinado y los procesados entraron en nuestras vidas. Han actuado y actúan como la gasolina para las bacterias “malas“ que nos generan caries. Provocan un desequilibrio en la flora bacteriana de nuestra boca y este desequilibrio se refleja a nuestro intestino, pudiéndonos llevar a problemas más graves.

Tu cuerpo tiene el potencial para sanarse a si mismo y tus dientes también. Los problemas dentales son una señal de que estás tomando la comida que no te conviene. Así que, como hemos dicho antes, la comida que es buena para tus dientes, también lo es para el resto de tu cuerpo.

Para ponerte un ejemplo, hace unos años empecé a tener problemas de sensibilidad en los dientes. A pesar de que mis compañeros dentistas me miraron y remiraron, no encontraron nada en mi boca. Yo no paraba de tener una sensibilidad fortísima en los dientes, a la vez empecé a tener problemas de sobrepeso (a pesar de que siempre había hecho mucho de deporte) y me empezaron a hacer daño las articulaciones. Estaba claro que mi cuerpo estaba entrando en un proceso inflamatorio. A pesar de que yo pensaba que comía bien, pedí ayuda a una amiga nutricionista y me hizo ver que tomaba mucho azúcar oculto.

Entonces reduje el azúcar normal y oculto de mi dieta: el pan, los aceites refinados y toda la comida envasada y procesada durante 3 meses. Las dos primeras semanas noté como mi cuerpo se desintoxicaba (sobre todo los 7 primeros días, tenía dolor de cabeza y mucho cansancio).

Poco a poco fueron pasando los dolores de cabeza y cada vez me encontraba mejor, con más energía, menos cansancio, ya no me hacían daño los dientes ni las articulaciones.

Después de esto empecé a introducir nuevos alimentos en mi dieta y hacer los cambios siguientes:

1. Masticar

Masticar es el aspecto más físico de tu dieta dental. Impacta sobre tus maxilares y sobre tus dientes al usar tus músculos faciales. Tienes que masticar comida natural y entera (integral). Come cada día un vegetal crudo, mejor si es muy duro. No lo cortes. Puede ser zanahoria, apio, brócoli, pimiento, espárragos, rábanos, col lombarda.

Respira por la nariz, cierra tus labios y mastica.

2. Tomar aceite de hígado bacalao cada día

Los dientes están hechos de minerales y tu cuerpo tiene un sistema para administrar el calcio y otros minerales a los huesos y a los dientes que dependen de las vitaminas A, D y K2.

Estas vitaminas no solo activan el sistema inmune de tus dientes, sino que también influyen en el desarrollo y crecimiento de tus maxilares, en la digestión, el sistema hormonal y tu cerebro. Necesitamos aquellas vitaminas que ya no contienen los alimentos de hoy en día.

Puedes tomar 2 cucharadas/café cada día y los niños 1 cucharada. Lee las instrucciones de la botella que te compres (lo encontrarás en herbolarios y tiendas de productos ecológicos).

3. Comer grasas naturales para reemplazar los azúcares

Los azúcares alimentan las bacterias “malas” y las grasas alimentan las bacterias “buenas”.

Como ya hemos dicho antes, los problemas dentales se dan por la falta de bacterias “buenas” que viven en tu boca y en tu intestino. Cada vez que comemos, necesitamos alimentar a estas bacterias “buenas”, tanto las de la boca como las del intestino.

Ejemplos de grasas naturales que puedes introducir a tu dieta:

  • mantequilla
  • quesos (sobre todo gouda y brie)
  • yogures naturales (no desnatados)
  • kefir
  • leche entera
  • aceite oliva virgen extra
  • aguacates
  • huevos ecológicos

4. Comer vegetales cocinados en una grasa natural

Nuestro sistema digestivo está diseñado para absorber los nutrientes de los vegetales con grasas naturales. Esto en nuestra dieta es muy fácil salteando las verduras frescas con aceite de oliva virgen.

Intenta introducir estos pequeños cambios en tu dieta durante 30 días y verás una mejora en tu salud dental y general.

Pasados estos 30 días toma nota de cómo te encuentras y apunta las siguientes cosas:

¿Cómo se encuentra tu boca? ¿Te duelen los dientes? ¿Los notas sensibles? ¿Están tus encías inflamadas? 

¿Y tú como te encuentras?: ¿Tienes más hambre o menos?, ¿Te apetece comer azúcar?, ¿Que tal tu energía?, ¿Estás durmiendo mejor?, ¿Has perdido o ganado peso?, ¿Tienes ansiedad?

Ya lo ves, con 4 pequeños cambios podrás encontrarte mucho mejor. Aprovecha para cambiar tú también y conseguir un futuro más sano para ti y para tu familia.

En Alba Clínica Dental hacemos Odontología Amiga. Una de las cosas que significa es que queremos ayudar a nuestros pacientes más allá de su salud dental.

De todo corazón y humildemente nos interesa mejorar tu salud general. Estamos a tu disposición en nuestras clínicas dentales de Reus y Tarragona.

Dra. Silvia Font de Rubinat
Directora Médica de Alba Clínica Dental

© 2021 Alba, Odontología Amiga S.L.

Llámanos

Te atendemos por teléfono para darte una cita o resolver cualquier consulta:

Llamar a la clínica de Tarragona 977 213 775 Llamar a la clínica de Reus 977 590 456

Horario: Lunes a viernes de 9:00 a 20:00

Hablemos

Puedes pedir cita o realizar cualquier consulta a través de WhatsApp:

Chatear con la clínica de Tarragona Chatear con la clínica de Reus

Horario: Lunes a viernes de 9:00 a 20:00

Localización

Aquí tienes las direcciones de nuestros centros para que no te pierdas:

Tarragona

Av. Roma, 18
43005 - Tarragona

Ver mapa

Reus

c. Antoni Gaudí, 3
43202 - Reus

Ver mapa

Horario: Lunes a viernes de 9:00 a 20:00